Ciudad de México.- Mariana, comerciante de la colonia El Rosario, en la alcaldía Azcapotzalco, denunció haber sido víctima de extorsión durante varios meses por parte de un grupo delictivo que presuntamente le exigía pagos semanales para permitirle continuar operando su tienda de abarrotes.
De acuerdo con su testimonio, inicialmente entregaba 200 pesos semanales, pero la cuota aumentó posteriormente a 500 pesos bajo amenazas contra su negocio y su integridad.
“Me decían que si no les daba dinero me iban a perjudicar. Nosotros pagábamos para que no nos asaltaran ni se metieran con el negocio”, relató.
Cansada del cobro de piso, decidió denunciar los hechos ante autoridades capitalinas. Según la víctima, los presuntos responsables fueron identificados como Uriel “N”, Luis “N” y Jesús “N”, quienes fueron detenidos en flagrancia mientras supuestamente cobraban el dinero de la extorsión.
Policías que participaron en el operativo señalaron que los tres sujetos fueron capturados en el momento exacto en que recibían el pago. Posteriormente, fueron vinculados a proceso por el delito de extorsión.
Sin embargo, Mariana aseguró que durante el proceso enfrentó irregularidades dentro de la propia Fiscalía capitalina. Acusó a la agente del Ministerio Público Laura Elizabeth Villalón López, adscrita a la coordinación territorial de Azcapotzalco, de presuntas omisiones al integrar la carpeta de investigación.
La comerciante afirmó que no se incorporaron videos donde presuntamente se observaba la extorsión y señaló que incluso tuvo que revisar personalmente partes de su declaración mientras era redactada.
Pese a las declaraciones de la víctima, policías y testigos, el pasado 24 de abril una jueza determinó absolver a los tres acusados al considerar que las pruebas presentadas por la Fiscalía no fueron suficientes para acreditar el delito más allá de toda duda razonable.
Tras la resolución judicial, Mariana decidió cerrar su negocio por temor a represalias y aseguró que actualmente teme emprender nuevamente.
“Hoy temo por mi vida y por la de mi familia. La tienda existe, el lugar existe y la flagrancia existió”, expresó.
El caso ocurre en medio del incremento de denuncias por extorsión en la Ciudad de México. Tan solo el año pasado se iniciaron mil 704 denuncias relacionadas con este delito en la capital del país.