La visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de Madrid y figura relevante de la derecha española, encendió la polémica en México tras encabezar un acto en honor a Hernán Cortés en la Ciudad de México.
Aunque Ayuso tiene fuerte presencia mediática en España, su perfil no es ampliamente conocido entre la población mexicana, lo que amplificó el impacto de sus declaraciones y su postura sobre la Conquista.
Durante el evento, realizado en el Frontón México junto a la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega y figuras culturales, la mandataria defendió su visión del mestizaje. En su intervención afirmó:
“El mestizaje es el mensaje de la esperanza y de la alegría. Ante los discursos del odio, que dividen, los que vemos la vida en torno a estas alianzas tenemos que buscar las maneras de poder hablar en libertad”.
También insistió en la necesidad de replicar este tipo de actos:
“Ojalá algún día… haya muchos más eventos como este… y que nunca la libertad pida perdón por ser libertad”.
Cancelación en Catedral y rechazo social
La controversia escaló rápidamente. Una ceremonia religiosa previa en la Catedral Metropolitana fue cancelada a última hora, luego de que la Arquidiócesis se deslindara del evento:
“La Eucaristía no es un acto simbólico para exaltar personas o hechos históricos”.
Además, representantes de pueblos originarios protestaron contra el reconocimiento a Cortés, a quien acusaron de ser responsable de “crímenes de lesa humanidad”.
Posturas encontradas: defensa histórica vs críticas
El acto reunió voces que respaldaron la narrativa de Ayuso. El músico Nacho Cano declaró:
“Sin Cristo no habría cristianismo. Sin Cortés, no habría México, eso es así”.
Por su parte, la alcaldesa Rojo de la Vega defendió una reinterpretación del pasado:
“Seguir hablando del pasado no nos va a resolver el presente… Prefiero las raíces, porque las raíces no dividen, sostienen”.
Sin embargo, la reacción política fue inmediata. Legisladores de Morena calificaron a Ayuso como “fascista” y “heredera de la Falange española”. Incluso se propuso exhumar los restos de Cortés y devolverlos a España.
Impacto político y tensión internacional
El episodio reactivó tensiones históricas entre México y España. La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema con ironía, mientras el debate sobre la Conquista volvió a ocupar el centro de la discusión pública.
En paralelo, la gira de Ayuso también generó críticas en España, donde se cuestionó su ausencia y el uso de recursos públicos durante su viaje.
Un discurso que divide
La presencia de la presidenta de Madrid en México evidenció un choque de narrativas históricas y políticas. Su discurso, poco familiar para gran parte del público mexicano, intensificó la controversia.
Apenas en sus primeras horas en el país, la visita ya provocó reacciones a nivel internacional, anticipando más tensiones en los días siguientes.